Paola Toscanelli: Como tu, muchas.

Antes de leer: Paola y Fiorella representan una realidad que muchas personas viven, tener que llevar una doble vida por culpa de la sociedad. Maria van Antwerpen existió, su caso está muy bien documentado. Al igual que ella fueron cientos las mujeres que en los siglos XVII y XVIII recurrieron al travestismo para ser felices, ser plenas e intentar cumplir sus sueños: Ser soldados, Marineros o piratas, conocer el mundo o poder tener un oficio. En  los anales de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, tiene muchos casos exhaustivamente documentados.

Ya te he hablado de las amazonas (…), pero podría darte numerosos ejemplos de mujeres que con excepcional arrojo, prestaron servicio de hombre en nuestros propios navíos. Sobre ellas podría contarte muchas historias entretenidas, pero ocuparían demasiado papel. También podría contarte cómo yo mismo descubrí en nuestras unidades mujeres vestidas de soldado y les hice cambiar de atuendo. Durante mis días en el Ejercito, sorprendieron en un saqueo a una muchacha de la caballería, y sufrió hasta morir ahorcada sin desvelar su sexo. Me lo contó el sargento de servicio; una vez muerta, lamentó haberla hecho desnudar. ¿Acaso no son tales mujeres también amazonas?
Nicolaas Witsen, estadista de Amsterdam. en J.F. Gebhart, Utrecht, 1882, p. 408

 

Paola Toscanelli, hija única y huérfana de madre a los 3 años, siempre tuvo una doble vida. Desde que murió su madre hasta los 12 años su padre la dejaba diariamente en la biblioteca del pueblo, al cuidado del bibliotecario quien le llenó la cabeza con las crónicas, escritas solamente 150 años atrás, sobre como los españoles habían conquistado el Mare Tenebrosum, como se le conocía al Océano Atlántico, un océano lleno de criaturas y monstruos que defendían sus aguas hundiendo cualquier barco que ya no pudiera ver la costa. ¿Que escondía el nuevo mundo?  ¿Qué era lo que por siglos, grifos, cinocéfalos, hipódopos, dragones y sirenas querían defender?

Sus primeros años de vida, vivió en un mundo de fantasía, en el cual ella era la primera conquistadora mujer en nuevo mundo, en búsqueda de el dorado, la fuente de la juventud, la ciudad de los cesares perdidos, el paraíso terrenal, luchaba contra las amazonas y los gigantes de tierra del fuego. Todas las noticias que llegaban de las indias alimentaban más este mundo paralelo,  se había leído más de veinte veces Historia de las habladurías y leyendas del nuevo mundo de Bartolomé de las Casas.

La idea de ir a conocer el nuevo mundo creció  en ella como una enfermedad que nunca la abandonó, si hubiese sido por ella se hubiese casado con un marinero para poder zapar a las indias, pero el amor de su vida, Fiorella, distaba mucho de ser marinero. Se habían conocido a los 12 años, cuando el padre de Paola decidió dejarla al cuidado de la madre de Fiorella quien, tomaba bajo a su alero a un grupo de niñas a las cuales día a día le enseñaba los deberes y virtudes de una buena ama de casa. Escondidas del yugo materno, comenzaron los primeros calugasos apurados de amor adolecente y prohibido, los que con el tiempo se trasformaron en caricias y amor.  Cuando cumplieron la mayoría de edad, la única forma de hacer una vida juntas, era irse a una ciudad grande, justificando el hecho que vivían juntas mintiéndole al mundo que eran hermanas. En la Europa del siglo XVIII concebir una relación homosexual, publica y plena era imposible.

La mañana del 28 de febrero de 1769 no fue una mañana normal para Paola, todos los periódicos hablaban sobre la condena del Tribunal de Gouda del 23 de febrero pasado, en la cual se condenaba a una mujer, llamada Maria van Antwerpen, por “Fraude flagrante y mayúsculo al falsear su nombre y cualidad”, “burlar las leyes humanas y divinas del matrimonio”, sus delitos eran haberse vestido de hombre, darse un nombre de hombre, haberse alistado en el ejército holandés, haber contraído matrimonio ilegal con Johanna Martina Cramers y haberla desposado. Lo que mas le llamó la atención a Paola sobre esta historia, es que Maria era reincidente, ya en 1746 se había alistado en el ejército, bajo el nombre de Jan van Ant, se casó en 1747 con una mujer que desconocía su verdadero sexo, esta doble vida duró hasta 1751, cuando la unidad militar de María se acuartelo en Breda, donde fue reconocida y delatada, condenada al exilio se radicó en Gouda donde volvió a tener una doble vida hasta que fue descubierta a finales de 1768.

Fiorella, sabía que esto era una bomba de tiempo, por lo tanto le propuso a Paola emigrar a Holanda y alistarse en la Compañía Holandesa de las Indias Orientales, y que se alistara como marinero y ella como su esposa. Durante meses Paola engordó y ejercitó su figura para robustecerla, mientras que aprendía el oficio de las velas. Fiorella por su parte tuvo que duplicar sus horas de trabajo para poder mantener la casa.

El 13 de octubre de 1769 zarpaba desde el puerto de Amsterdam el filibote “Knippenberg” en dirección a  a las Antillas Neerlandesas, al mando del capitán, Lord Stijn Aanholt, noble de nacimiento, quien el mismo Guillermo V de Orange-Nassau le había solicitado una encomienda política en los terrenos americanos. Dentro de la tripulación del Knippenberg se encontraban Paola y Fiorella, las que viajaban como marido y mujer, la primera como marinero encargado de realizar labores de estiba y la segunda en servicios de cocina.

Según el libro de despacho de salidas del puerto de Cartagena de indias, ese mismo día, zarpaba en dirección a España el navío de línea “El Alcázar”, al mando del capitán Juan Francisco Lopez de Paz, escoltado por siete fragatas y tres bergatines. El Alcázar tenia como misión trasladar una cantidad cuantiosa  de oro y plata (los datos del despacho de salida están borrosos).

Si estudiamos la bitácoras de viajes de ambos navíos, saltan a la luz tres eventos interesantes, el quince de octubre las embarcaciones españolas fueron atacadas por piratas franceses que hundieron un bergatín junto con causar múltiples daños a los barcos. El veintitrés de octubre el Knippenberg fue alcanzado por una tormenta que desprendió la bandera holandesa ubicada arriba de su mástil principal la cual se enredó con la vela de gavia. Saltándose todo protocolo, la bandera no fue instalada inmediatamente. el veinticuatro de octubre el capitán Juan Francisco Lopez ordenó disparar a un filibote sin bandera que venia en dirección contraria, después del primer disparo, desde el filibote hondearon una bandera holandesa anunciando que no eran piratas.

En los archivos del museo naval de Cartagena de Murcia en España, se encuentran las declaraciones juradas de ambos capitanes con los cuales sumariamente la Compañía Holandesa de las Indias Orientales y La Real Casa de la Contratación de Indias española ponían fin al mal entendido certificando ambas partes que no hubo muertos.

Lo que no quedó en ningún registro oficial, es que el día veintitrés de octubre, el capitán, Lord Stijn van Aanholt, dispuso que un grupo de marineros subieran y liberaran la vela de gavia que se había enredado con la bandera holandesa. Paola, fue uno de los marineros que recibió esta orden, en el momento que se encontraba en los obenques, una ola azotó al filibote, haciéndole perder el equilibrio, un compañero de labores la agarró de la camisa impidiéndole que se cayera, dejando al descubierto sus pechos, dejando al desnudo su doble vida.

Stijn van Aanholt, quien tenia las atribuciones de presidir un tribunal extraordinario y condenar a Paola a las celdas del barco, prefirió encerrar a ambas mujeres en la habitación del capitán,  con la finalidad de protegerlas de cualquier agresión de la tripulación. El revuelo causado hizo que olvidará completamente la restitución de la bandera holandesa en su lugar.

La bala de cañón disparada por el Alcázar entro por la ventana de la habitación del capitán. Me gustaría creer que en ese minuto Paola y Fiorella dormían abrazadas.  Ambas amantes descansan en las profundidades del océano Atlántico hasta el día de hoy.

pd: Paola y Fiorella solo viven en mi cabeza.

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