El dilema de la tapa del water ( o la maldad intrínseca de las mujeres)

Para los que han vivido con alguna mujer, ya sea por que comparten departamento o por que es su pareja,  han vivido el dilema de la tapa
del water,  también se aplica para nosotros, los cara raja, los que “vivíamos” en la casa de la polola mayor que vivía sola o la que venía de región.
El síndrome de la tapa del water, es bastante simple, pero de su simpleza emana toda la tensión y maldad que puede generar, como dije es simple, es simplemente el hecho de dejar la tapa del water abajo después de que vamos al baño.
El problema con la tapa del water, que es una cuestión sin importancia, pero la mujer la sube de categoría, transformándolo en un tema de discusión, o como les gusta decir a ellas de conversación (unilateral), generalmente comienzan con “cuantas veces te he dicho que bajes
la tapa del water” terminando en una pelea o peor se lo guardan y te lo sacan en alguna discusión de verdad.
Yo me pregunto, cual es el problema de pescar la tapa del water y bajarla, ninguna,  por lo mismo si a nosotros se nos olvida  hacerlo háganlo ustedes y fin del problema, pueden dejar de lado su fanatismo de demostrar que todos los hombres somos cochinos y perezosos para  disfrutar esos minutos sagrados  de reflexión e introspección personal que
implica estar sentado en el trono.
Los argumentos de que somos poco higiénicos por dejar la tapa arriba, me parecen absurdos, la razón por la cual la subimos en primer lugar es para no salpicarles su preciada tapa de wáter, por tanto en vez de retarnos por que las obligamos a hacer un esfuerzo físico enorme en ponerla a su lugar, deberían darnos las gracias al ver la tapa arriba dado que les entrega una seguridad enorme en que la tapa del wáter esta virgen de orina, si estuviese abajo no sabrían con seguridad si la tapa se encuentra virgen o fue limpiada con un confort.
Pero la verdad no creo que la razón femenina para escandalizarse por que la tapa del wáter sea por su afán de demostrar que todos los hombres somos perezosos y cochinos, sino que he llegado a la conclusión que son intrínsecamente malas.
Si vamos a la literatura o el cine, por ejemplo, Darth Vadder, Hannibal Lecter, Jigsaw, Alex DeLarge,  son bebes de pecho al lado de Elena (cumbres borrascosas), La Reina Grimhilde, la enfermera Ratched o Annie Wilkes,  a los primeros los mueven ciertos principios e ideales, a las segundas la maldad, pero para no alejarme de la preciada tapa
del wáter, como no va estar inspirado en una maldad innata webear por algo tan pequeño, en vez de decir “mi amor me debes un chocolate, se te olvido la tapa” dicen algo como  “ te he dicho mil veces que la tapa del baño bla bla bla, nunca le das importancia a lo que te digo bla bla bla yo estoy seguro que esa mina que te pone like en Facebook está detrás tuyo”.
Esta maldad intrínseca se puede ver también en varios hechos de la vida cotidiana, por ejemplo lo poco sincera
que son con sus amigas, siempre le dicen que se ven bien, pero después “comentan” con otros el vestido de la amiga,  la
incapacidad de reconocer errores y lo peor de todo es esta competencia insana y envidiosa  que tienen con el resto de las mujeres, son un género muy poco  amistoso consigo mismo,  por último, la persecución de intereses económicos en una relación cuando son más grandes, tal como lo grafica el juego Mario Bross me parece despreciable.
En resumen, dense en una piedra en el pecho que levantamos la tapa del wáter, en vez de hacernos un escándalo, agradezcan en cambio  que nosotros no le hacemos un escándalo por una estupidez tan grande como ir al baño y encontrar la tapa del wáter abajo por la paja que nos da subirla, conozco hombres que se les olvida sacudirse el compañero después de mear y ustedes lo webean por la tapa del baño.
Por tanto llamo a todos los hombres que cuando sean webeados por la tapa del wáter o en una discusión en que se lo saquen en cara, defiéndanse,  alegue por los pelos en la ducha ( aunque haya sido una vez), la cantidad de frascos y embaces en el baño que no le dejan encontrar su único producto para esos efectos y  la lata que da tener que andar recogiéndolos en la ducha todo el rato ( y lo difícil que es, que vuelvan a caber todos en el borde de la tina) y por último ataque donde duele:  te gustaría un poco más de espacio en el closet, tus camisas se están arrugando.
PD: el último párrafo no fue
revisado por mi editora.