Por la puta madre

Mierda, mierda, mierda que irresponsable. Por la conche de tu madre, nunca había echo algo así, son las 11 am, voy en camino a buscar a mi polola para pasar un fin de semana en la playa y en mi cama deje durmiendo una prostituta, seguramente cuando vuelva el domingo en la noche no quedara nada en mi casa. Por la puta madre, como tan estupido, me levante, me duche y salí, a dos cuadras de la casa de la Mane me acorde de “britany”, bueno igual es mejor que me roben algunas cosas a que mi polola se entere que no estoy satisfecho con nuestra vida intima, creo.

Por la puta madre, como tan imbecil, hay tres reglas básicas para tener una vida de andanzas con aves de paso, numero uno, nunca des tu numero telefónico, numero dos nunca duerman en tu casa, numero  tres, y mas importante, siempre usa condón. La regla numero cuatro la ponen ellas, no dan besos.

Seguramente estaré urgido todo el fin de semana lo que hará que la  Mane se entere que algo me pasa, empezara a acosarme con preguntas, las que yo evadiré por lo tanto  terminaremos peleándonos, lo mejor será inventar algo al tiro, la pregunta es… que mierda le invento!

Apenas se sube al auto  le digo  que me siento pésimo, que  si no le molesta manejar para yo poder dormir, la Mane es una buena mujer, una excelente mujer, a veces no entiendo por que esta donde esta, se merece algo mejor, una pega mejor, un auto mejor y un sueldo mejor, creo que su único problema es su catolicismo, por que hace que su vida este lleno de dicotomias estúpidas, un ejemplo que me atañe directamente:  por un lado le gusta tener relaciones sexuales pero por el otro se va a ir al infierno, por tanto  nuestra vida sexual no es la que me gustaría.

Llegamos a Maitencillo alrededor de las 4 de la tarde, claramente la velocidad al volante no es una de las características de la Mane, pero sirvió para  despejarme. Si me nota raro le diré simplemente que me siento pésimo, que el dolor de cabeza continua.

Todo el viaje me hice el dormido, y estaba pensando las cosas de valor que tenia a mano a robar, mis relojes, libros, perfumes, un notebook, colleras, ternos, corbatas de seda, zapatos, cinturones, estamos hablando de 4 millones de pesos en bienes…por la puta madre, bueno tengo amigos en la PDI y en la Fiscalia, podríamos rastrearla pero inevitablemente saldría a la luz mis aventurillas, y mi relación con la Mane vale mucho mas que 4 millones de pesos, en verdad no tiene precio, creo.

Esa noche fuimos al casino de viña, ganamos plata, bebimos y no reímos, a la vuelta quise iniciar algo, pero la imagen de Dios fue más fuerte que el placer, por la mierda.
El otro día fue mas relajado, comimos mariscos, vimos películas y nos volvimos.

Cuando entre a mi departamento todo estaba en orden, pero había un olor a mierda, me recordaba ese olor a carnicería rancia, del centro, esa con papeles atrapa moscas colgando del techo llena de insectos pegados, con estos viejos gordos con lentes poto botella, pelo en la nariz y en las orejas que cuando cortan carne no puedes mirar por que ya ves que se corta el dedo, al entrar a mi pieza Britany seguía en la misma posición, y me di cuenta lo que había pasado, desde la mañana o madrugada del Sábado que estaba muerta y seguía ahí en la misma posición, con su cabellera rubia esparcida en mi cama, con la mirada fija en la cordillera, rápidamente la vestí, la metí en el auto y la tire a las afueras de Santiago, me dio pena muy probablemente que nadie investigaría, con tal es una prostituta mas, si lo hacen llegaran a mi hogar por que seguramente su cuerpo esta repleto de mi, simplemente diré que requerí sus servicios el viernes en la noche y que no la volví a ver, el Sábado yo me encontraba en la quinta región, en mi tarjeta de crédito esta acreditado los gastos en el casino de Viña. Después nuevamente entristecí, la justicia no existe, por lo menos para ella no ni para nadie que socialmente no sea aceptable, su muerte pasara al olvido, hubiese sido o no un asesinato, simplemente quedara ahí como uno de los cuantos perros atropellados en el camino a Maitencillo.