Un lento con remedios la bella.

Hace mucho tiempo que bailar habia dejado de ser una actividad en la cual el fin ultimo de la misma fuera disfrutar a la otra persona mientras juegas con ella. La verdad no tengo recuerdos claros cuando fue, por un momento pense que fueron mis clases de Tango en la Universidad donde con mi compañera, la anto, tratamos de pasar un buen rato pero al final teniamos a esa pesadez humana, el profesor, vigilandonos y corrigiendonos todo el tiempo, sinceramente creo que la ultima vez que disfrute Bailar fue con la Chris para mi graduacion el año 2005. Ahora todo se ha desvirtuado, el baile es una plataforma para la seduccion, el placer y la calentura, pueden culpar al reggeton pero ?por que no ha mekano?, da lo mismo quien o que es el culpable.
Pero hace dos semanas paso algo increible, habia conocido a una mujer de esas que valen mucho la pena, pero que siempre se enamoran o se fijan en quien no deben sin darse cuenta que al rededor suyo hay miles de hombres babosos por ella, tal cual como Remedios la Bella de cien años de soledad, para no desviarme accedi a acompañarla a un asado-cumpleaños de un amigo de ella en el cual le daba lata ir sola, el cuento es que bebimos, comimos, bebimos, reimos y bebimos hasta que en un momento los dos vamos entrando a la casa del “cumpleañero” justo cuando por la radio comienza una de las canciones que mas me ha fascinado en los ultimos tiempos (y tambien uno de los pocos grupos nacidos en este decada que me ha gustado), velvet revolver – fall to pieces, cancion la cual en otros momentos de mi vida estaba envuelta en un contexto totalmente distinto: Depresion, melancolia, trago y ruptura amorosa.
En ese momento le tomo la mano la empujo hacia mi y como si estuviese ensayado comenzamos puso sus brazos en mi cuello y espalda y yo tome su cintura y comenzamos a bailar, remedios la bella sonreia mientras yo la miraba, fue un momento esquisito, tratar de darle un beso hubiese sido muy arriesgado y fuera de contexto, ganas tuve lo admito pero suelo arruinar los buenos momentos y no quise que esta fuese la ocaccion.
lo que si, ojala que VUELVAN LOS LENTOS

Añade además García Márquez: (…) Era completamente simple. Parecía como si una lucidez penetrante le permitiera ver la realidad de las cosas más allá de cualquier formalismo. Ese era al menos el punto de vista del coronel Aureliano Buendía, para quien Remedios, la bella, no era en modo alguno retrasada mental, como se creía, sino todo lo contrario. (…) Úrsula, por su parte, le agradecía a Dios que hubiera premiado a la familia con una criatura de pureza excepcional (…). Más adelante añade: (…) Remedios, la bella, fue la única que permaneció inmune a la peste del banano. Se estancó en una adolescencia magnífica, cada vez más impermeable a los formalismos, más indiferente a la malicia y a la suspicacia, feliz en un mundo propio de realidades simples.